MAMÁ QUIERO SER…

PROYECTO
La pieza es una ficción biográfica que trata de desmitificar el triunfo en las artes escénicas para rendir cuenta de la realidad laboral y económica del sector cultural y cómo eso afecta a la situación de los/as jóvenes intérpretes y la maternidad.
Un monólogo en el cual el personaje de Camila, una joven actriz diletante que algún día querría ser madre, se plantea cuáles son sus opciones en el sector cultural cuyos mecanismos desconoce.
DOSSIER Mamá quiero ser…FICHA ARTÍSTICA
Interprete: Cecilia Salas
Dirección y dramaturgia: Tiago P. Barrachina
Producción artística: Ángela Granell y Bruno Tortosa
Proyecciones: Ángel A. Vigara
Espacio sonoro: Tiago P. Barrachina
Diseño e iluminación: Nacho Cigalat y Tiago P. Barrachina
Técnicos en función: Ángel A. Vigara y Nacho Cigalat
Registro de vídeo y fotografía: Carla Almería (@lapomapelada)
Agradecimientos: Carme Juan, Javier Tronchoni y Marta Fari

¿Cómo compaginar el hecho de ser artista, ser actriz y poder ser madre? Se plantean situaciones muy cómicas en las cuales vemos las opciones que tiene una mujer para ser actriz y madre. ¿Qué podría elegir? Ser una artista de renombre o dedicarse a sus hijos. Y el final, aparece la idea de que lo importante es estar. Estoy aquí y ya veremos qué pasa después.
-Joana Börsch, @fugintdelescalimpal, reseñista en redes
En relación al diseño de la producción, la obra utiliza un sinfín de recursos. El más significativo es la ruptura de la cuarta pared. Sin embargo, entre ellos se encuentran la proyección de videos e imágenes, los juegos lumínicos empleados para diferenciar cuando Camila se dirigía al público o nos estaba representando una escena de su día a día. Incluso en el momento más bajo de la protagonista, donde su habitación se convierte en una cueva, un generador de niebla artificial hace que la escena se colme de una neblina la cual nos aleja de la representación escénica de una habitación y nos traslada de lleno a la caverna depresiva de Camila.
-Sandra Martí Sáez, Universitat de València, Stichomythia Crítica





